jueves, 5 de mayo de 2011

Doña tomate

No, no soy yo, es doña tomate la que te habla, es doña tomate la que te escucha, no soy yo.
Maldita doña tomate, maldita porque se apodera de mí cuando te tengo delante, maldita porque se pone toda colorada haciéndome sentir ridícula, maldita porque al verte la siento apoderarse de mis mejillas... ¡una y mil veces maldita!


pero... no es por verguenza! lalala



No hay comentarios:

Publicar un comentario