jueves, 20 de octubre de 2011

Juguemos a mentir

Un día, de repente, me di cuenta de que no te extrañaba, que hacía días que no me acordaba de ti e, incluso, me di cuenta de que fui exagerada al decirte que eras la persona que más necesitaba en esta vida, que si te tenía a ti lo tenía todo, que eras perfecto y que te adoraba. ¡Qué exagerada fui! espero que no me hayas creído.


Al fin y al cabo, nunca me creíste, ¿no?

martes, 4 de octubre de 2011

No, no me haces falta...

Otra vez esa necesidad de que alguien me abrase, de que alguien me mire con la ternura que lo hacías tú, otra vez la necesidad de tener a alguien que ocupe tu lugar para, al fin, sentir que no me haces tanta falta...


Pero... ninguno es demasiado alto, demasiado simpático, ninguno tiene las manos demasiado grandes, demasiado diferentes, demasiado perfectas, demasiado hipnotizadoras como las tuyas, que me hacían perder la noción e imaginarme un mundo entero solo con tus manos; ninguno es como tú, y eso complica todo...

Solo uno, solo tú!