martes, 4 de octubre de 2011

No, no me haces falta...

Otra vez esa necesidad de que alguien me abrase, de que alguien me mire con la ternura que lo hacías tú, otra vez la necesidad de tener a alguien que ocupe tu lugar para, al fin, sentir que no me haces tanta falta...


Pero... ninguno es demasiado alto, demasiado simpático, ninguno tiene las manos demasiado grandes, demasiado diferentes, demasiado perfectas, demasiado hipnotizadoras como las tuyas, que me hacían perder la noción e imaginarme un mundo entero solo con tus manos; ninguno es como tú, y eso complica todo...

Solo uno, solo tú!

No hay comentarios:

Publicar un comentario