Porque siempre hay días que jamás pensaste que podían transcurrir así y que marcan tu vida por no poderlos olvidar, porque se quedan en tu memoria por lo maravillosos que fueron o, incluso, por lo desgraciada que te hicieron sentir.
jueves, 1 de diciembre de 2011
Por fín
Aprendí que las cosas malas duelen menos si te las dices
tú misma, duele demasiado esperar a que te las digan los demás.
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